domingo, 7 de febrero de 2016

Dulce introducción al caos

Así podría resumirse mi última semana. 

De los entrenos hay poca cosa que contar, he sacado un rodaje y un día de series a pie, un par de sesiones de agua suaves y extensivas, una de bici (hoy) y otras dos de gym. 

El objetivo de la semana era recuperación activa, pero se ha transformado en estudio intensivo. Muchos días no he comido ni en casa, otros tampoco cené, la media de salir habrán sido las 8.45 y las de volver, más de las 22.00. 

Entre medias curro, simulacros, estudio, dudas, tensiones, y café, mucho café. 

El viernes viaje a Madrid para no tener que madrugar e ir a última hora desde Talavera a la Complutense, gracias a Ricky que se ofreció a acogerme en su casa. Después salimos a cenar con Isa y sus amigos, unos cracks, para celebrar su aprobado en la oposición... ¡Y me acosté a las 2 de la mañana! 

¡Buena gente por Madrid!
La tensión iba en aumento, e inevitablemente, el sábado, día del examen, me levanté en "modo competi", es decir, con las típicas "cagaleras de la muerte", lo que no sé muy bien es si eran por los nervios o tuvo algo que ver el cuarto de kilo de tarta de queso que me comí de postre la noche anterior. Desayuné con Ricky y después me acompañó hasta la UCM y se vino corriendo hasta su casa (¡Cómo se porta este tío!). Una vez allí se olía el miedo desde un kilómetro a la redonda, echamos un café y a esperar. 

Cuando entramos en el edificio y nos hacinaron delante del aula ya se veían caritas de nervios y tensión. Después el examen teórico. Unas preguntas que eran caramelitos y otras que no las había escuchado en mi vida, 75 respondidas con algún triple y algún gambazo, en mi línea, creo, pero con la sensación de que estaba aprobado (posiblemente muy muy raspado). La ortografía bien, "es lo mío" como decían estos capullos que tengo como amigos. 100 palabras de bien/mal y 8', ahí creo que la gente palmó como champions, el de mi izquierda había respondido 31 o así, algo más el de mi derecha. Yo sobre 80 de una vuelta, no había tiempo para más, también imagino que metería algún gambazo, pero en general bien. 

El día 22 salen las notas, hasta entonces hay poco que hacer. Ir haciendo algún psicotécnico "porsiaca" y desconectar un poco después de los últimos 2 meses de mierda. 

Después del examen estuve comiendo con mi amigo Josema en Ferraz, y vuelta a Talavera. Ni salí por la noche. Necesitaba dormir y esta mañana he salvado 2h20' de bici con Pine, con rachas de viento de 60kmph... 143 de pulso medio. No he sufrido casi, su p--- madre. Luego comida familiar y toooooda la tarde currando delante del PC. Creo que hoy necesito volver a hacer una cura de sueño porque estoy destruido. 

Esta semana volver a coger la rutina "normal" de estudiar 3-4 al día y volver a vivir después del caos. Entrenos, currete y estudio.

¡Vamos a ello!



domingo, 24 de enero de 2016

Hay luz

Hace una semana Lucky me decía que volvía a ser el mismo, que había recuperado esa implicación con el entreno y que volvía a sonreír. No se equivocaba mucho. Parece que ya he hecho las paces conmigo mismo, que he recordado que todo va a ir bien y me he centrado en dar gracias por lo que tengo y no cabrearme por lo que no. Vuelvo a ser yo.

Eso no significa que no esté de estrés hasta las cejas encarrilando las dos últimas semanas al examen de la policía, sino que soy capaz de aislarlo, afrontarlo y superarlo, como otras tantas cosas en la vida, pero quizás con más fuerza.

En general, la última semana ha ido bastante bien, he conseguido sacar entre 35 y 40h de estudio, 21km de natación, 75km de bici con 1h de rodillo, alrededor de 56km a pie, 2 sesiones de gym y otras 2 de Core, más los entrenos con los chicos en la pista y las horas de planificación delante del pc. "Mi rutina", dicho de otra manera. Eso sí, la vida social se hace en el gym mientras haces abdominales o cuando das pedales en bici o corres. Nadando como que lo de hablar va a ser que es imposible. 
DAPT-SUSHI-DO TEAM: Fleky, J. Pineño, David, Arri y Edu.

Después de esta semana, hemos acabado con una carrera popular para ya acabar de decirle al cuerpo "adáptate o muere". Los 8500m de Malpica de Tajo esta mañana han hecho mella, de hecho, me cuesta bajar las escaleras. Por suerte, la carrera ha salido bastante bien. 

El objetivo que me había fijado era correr en torno a 3'15"/km, es decir, sobre 27'40" y he conseguido correr en 27'21" por mi reloj. Eso sí, los dos últimos kilómetros y medio se me han hecho eternos. Pasando el k6 en 18'57" y luego reventando de mala manera los siguientes, y pasándolos en 3'19" y 3'22", el pico no lo sé exactamente. El bloqueo de piernas era brutal y no podía ni levantar las rodillas, así que intentaba pisar más de meta que otra cosa y ni aún así. Acabé tercero por la lesión de Moha, detrás de Chechu Lungarán y a 10" de Marian Mircea. 

El resumen es que hay que estar contento, con carga he corrido rápido y con un descanso bueno creo que sería capaz de volver a estar en ritmos de <32' el 10k. ¡Progresamos! 

Mañana lunes, lo que significa que da igual lo que hicieras ayer, porque hay otros 7 días por delante para echarle dos pelotas a la vida. Me quitaré el dorsal y me pondré a estudiar, que este finde lo único que he hecho ha sido nombrar artículos y contenido de la Constitución que Errejón se olvidaba en entrevista con Ana Pastor. 

¡Os dejo una cancioncilla y pasad buena semana animales!


jueves, 7 de enero de 2016

Vuelve la Soledad

Tengo unos amigos que son un poco cabrones, por no decir mucho, pero que realmente se nota que me quieren "un puñao'" o como diría el niñomierdatocapelotas "mazo tío". 

Hacía mucho que no escribía por aquí, ya lo visteis en el último post y las ganas tampoco es que sean tremebundas peeeeeeeero, hay un público exigente, tengo que darles la lectura del primer truño mañanero como dice Luidgi

Después de las caóticas semanas de Navidad por fin ha vuelto la normalidad, la biblioteca abierta, la natación a las 13.00, la comida a trangullones de las 15.00 y de nuevo en la biblioteca a las 16.00 hasta las 20.00. 

Que sí, que muchos dirán que siempre me estoy quejando, y puede que razón no les falte, pero les dejaba mi vida una semanita a ver qué pasaba. Esta es la vena gruñona que dice Lucky que tengo, no sé porqué será (jajajaja). 

Mientras tanto, vamos a decir que las navidades me han sentado bien, el año pasado adelgacé y éste... Éste no, vamos a dejarlo así. He comido mucho y muy bien, o muy mal, según se quiera mirar, y sobre todo, he agarrado a muchas rubias por el culo. Sí sí, y las he quitado el chalequillo rojo o verde, y he visto como se calentaban en mi mano. Sí, por supuesto, estoy hablando de las cervezas, que son las únicas rubias que quiero en mi vida en un tiempo (ahí toque sentimental Rincón, toma nota). 

Esperemos que este 2016 deje muchos momentos como el que os traigo en la foto. El de un grupo de amigos haciendo algo que les gusta, sonriendo, contándose mil historias, riéndose por todo y por nada, sufriendo pelaos' de frío o torraos' de calor. Y que, como dice Torete (que junto con Rominger es uno de los enganchados al cuento del facebook) sea un año #patrocinadopordurex.

¡Salud y felicidad cabrones!

viernes, 1 de enero de 2016

Los restos de Arri

Hoy he visitado esto de nuevo y me he dado cuenta que han pasado prácticamente 4 meses desde la última actualización.

No he querido sacar ni he sacado tiempo.

Tampoco tenía ni quería contar nada.

Altafulla me dejó tocado a nivel anímico y fisiológico, y después acabamos la temporada con la Liga en Águilas. Cuarto y mitad de lo mismo.

2015 no fue una temporada buena, en ningún aspecto. 

Desde final de julio estuve arrastrando una lesión en el cuadrado plantar que al final conseguí solucionar a final de octubre. Sí, a final de octubre. Mientras tanto he hecho lo que he podido. 

Las pruebas de acceso a la policía se resintieron, 30 miserables puntos frente a los 36 que estaba sacando en verano. Después la operación de la vista, los fármacos, gotas, colirios, pausas... Todo se ha juntado. Rematando el mes de noviembre con fractura de miocardio y un bajón anímico muy importante. 

Después vinieron las carreras de diciembre, sin acabar de rematar. Y es que es lógico si echas la vista atrás. Estudio más que entreno, entreno más que duermo y duermo menos que curro. No debería reprocharme nada, pero lo hago. 

Ayer en la San Silvestre no funcionó el plan de siempre. Cuando tú no estás bien del todo y los demás están fuertes se pasa mal. Aún así intentas jugar con la psicología de masas y su miedo, pero no funciona. Ayer íbamos en el km 3 de la carrera, todos en grupo, a un ritmo similar a mi test por pista de hace unas semanas (9'27") y aunque las piernas aguantaban la cabeza no quería. Me faltaron dos zancadas para mandarlo todo a la mierda y retirarme. 

¡Quién te ha visto y quién te ve! 

Serán horas bajas o el síndrome navideño, o que simplemente, me gustaría desaparecer algunos días y no saber nada del mundo. Perderme y encontrarme. Dar un paseo. 

Lamentablemente no tengo ese derecho. El día 6 de febrero está a la vuelta de la esquina, y el temido examen teórico y de ortografía. Hoy faltan 36 días, y van a ser 36 días muy largos, en los que entrenar será un descanso largo entre libros y folios. Intentaré sobrevivir, como a estas navidades. 

Prefer et obdura, dolor hic tibi proderit olim - Ovidio. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Altafulla 2015 - El hundimiento

Intentaré ser breve, porque tampoco hay mucho que contar de mi pésimo campeonato de España. Ratificó las sospechas que ya tenía sobre mi estado de forma y el efecto de los entrenamientos desde mi declive hace dos meses...

Intenté salir a jugármela, nadando muy fuerte hasta la primera boya y luego buscar pies para ir más cómodo. Hasta ahí guay. De la primera a la segunda me curraron y bien, y perdí pies pero eso no fue sino el menor de mis males al pasar la segunda boya. Perdí el grupo de Óscar, aunque la primera vuelta pasé a 15" aproximadamente, de los cuáles 10" los perdería en la salida del agua (si no más). No podía levantar los pies corriendo por la playa, te notas inflado, no puedes cor

rer, descoordinado... Preludio de lo que me esperaba en la segunda vuelta... y de ahí para atrás, como los cangrejos. La única esperanza pasaba por enganchar un grupo de bici y remontar. Y en la transición creía que iba a ser posible. Pero me equivocaba. Te montas en la bici y sientes que "no vas". Te pegas dos vueltas solo. Es una mezcla de desesperación y rabia. Mirás para atrás. Grupo de 5 que te va a cazar y la ambulancia. En esos momentos pensé muy seriamente en abandonar. Las piernas atascan y estás totalmente fuera de carrera. Al final sufres otras 4 vueltas, pasando a relevo en lo que puedes... Y luego te bajas a correr, cuando el primer clasificado ya te saca casi 3km (o dicho de otra manera, 9'15"). Y empiezas a correr, sin ganas y psicológicamente fuera de carrera... Al final acabas, posición 58º y un día para borrar de la memoria.


Si digo que no me lo esperaba, mentiría. Desde la hecatombe de Pareja no he vuelto a ser capaz de entrenar bien. Salvé los muebles en Agramón, y no sé ni como, quizás porque corriendo he llegado a ese punto en el que da igual lo que haga o deje de hacer, y soy capaz de mantener el nivel mínimo. Pero nadando y en bici es otro cantar. Saliendo a rodar iba en ese punto que no sabes si vas jodido por el viento, o por el cansancio, o si sólo son imaginaciones tuyas. El dolor de piernas se hace patente. Corriendo, difícilmente he sacado una sesión digna sin molestias o dolor. Y nadando me han empezado a salir taras, dolor de hombros, días que vas y días que no arrancas ni a tiros. Sensaciones muy dispares. 

Y la sombra de fantasmas pasados rondando... La báscula no miente: de estar en 68kg y como un toro a estar en 66kg y arrastrándome. Preocúpate cuando todos tus conocidos te digan: "Hostias, estás mucho más delgado" o "Tienes la cara más chupá", porque posiblemente te estén dando pistas de lo que te pasa. Ni la semana de descanso en Oropesa me salvó. Vas cansado, duermes mucho, tu cuerpo te intenta decir que desistas... Y fuerzas. Y no sirve de nada.

Aunque suene redundante, he tenido que hacer aquello que todo hijo odia hacer, dar la razón a tu madre. Ya me lo dijo en junio, "Algún día vas a reventar". Y ese día, llegó. 

Quizás me haya exigido en exceso desde el mes de noviembre. Estudiar 7h al día, entrenar, trabajar (delante del pc y presenciales), y no dormir, o hacerlo mal y poco. A esto hay que sumarle que desde el mes de junio me abrieron una terraza debajo de mi ventana (con posiblemente la broza más escandalosa de Talavera) y de jueves a domingo no conseguía encadenar más de 3h de sueño seguidas. Estrés y poco tiempo. Semanas en las que no he podido pisar el gym, otros de descanso forzado por falta de tiempo, y al final esa situación te acaba consumiendo... Enteramente, la culpa es mía, he jugado con fuego y al final he explotado.

De aquí en adelante hay que fijar objetivos:
1. Recuperarse de la lesión.
2. Recuperar masa muscular.
3. Operarme de la vista. 

Así que en 2016 la prioridad será la oposición, aunque seguiré corriendo (y montando en bici y nadando aunque a un nivel más bajo).



martes, 11 de agosto de 2015

Diario de mis Calamidades (Detrás de un Podio)

Después de reventar en Pareja (hace ya un mes y medio) decidí tomarme unos días libres de descanso para volver con más fuerza, y la verdad es que lo conseguí. Estuve trabajando mucho en el gimnasio para corregir los déficits musculares que tenía, especialmente el el cuádriceps y fortaleciendo el resto de la musculatura. Todo correcto, incluso me casqué unas buenas series con Fernando y Héctor. Parecía que de nuevo "volvía a ser yo" pero hete aquí que las circunstancias se tuercen, por azar o "porque tienen que torcerse", llámalo destino o mala suerte.

En uno de esos días de locura, martes, para ser exactos, con una ola de calor de mearse encima, decidí salir a correr a las 6.50 de la mañana, con la fresca. Todo genial hasta que te pica una avispa en el pie, aún así aguantas y vuelves a casa, muy jodido, pero bueno, aguantas porque no se te ha hinchado. La cosa cambia a las 24h y no puedes ni doblar el tobillo y tu pie parece el de un elefante. Paras un par de días y todo vuelve a la normalidad. Entonces vuelves a hacer unas series con Fer, estás en estado de gracia (por el descanso) y los 500 caen a 1'30" como churros y hasta aguantas a 1'25", pero como consecuencia de la picadura has cambiado la biomecánica, hecho del que no te das cuenta hasta por la noche, porque te empieza a molestar la fascia.

Y de molestia nos vamos a dolor, y de dolor a cojera. Por lo que renuncias a entrenar para ver si se pasa, y te centras en los masajes, los estiramientos, siguiendo los consejos de tu fisio de confianza. Hasta tienes a tu novia estirándote 3 veces al día, pero nada chico, que no hay manera. Parece que cuanto más descansas, peor. Así que te das cuenta de que has estado perdiendo el tiempo, y que cuando menos te duele es cuando entrenas. Así que vuelves al gym y nadas, y montas en bici, porque correr no puedes sin dolor... 

Decides correr Ávila, porque el dolor ha remitido. Acabas haciendo un primer 2500 de risa, en la que los caracoles te pasan, pero, ¡qué cojones! Hemos venido a probar. Al día siguiente tienes molestias normales... Recurres al fisio, que ya no sabe ni qué decirte o hacerte. Punción seca, tape, descarga, acupuntura... 

Y así te plantas en la última semana (la pasada), en la que después de hacer 3h de senderismo y acabar con los gemelos y los vastos internos al pil-pil... no te molesta al correr. Al correr suave. 
Así que esta semana pasada he conseguido correr 4 días la friolera de 30' por día (alguno 40') sin molestias aparentes. Y en este plan te vas a Agramón. Llevando 3 semanas de entrenamientos de mierda entre viajes, lesiones, molestias, curro y estudio. Y haces tercero, con dos cojones. 
Lo que muchos no saben, es que yendo el sábado por la mañana a Agramón sufrí un pequeño accidente con el coche (en el que también venía Javi Romo, que hizo 2º). Empezó a llover y el suelo estaba sucio, así que en la salida de una curva, en la incorporación de la A-43 y despacito, el coche patinó y fuimos contra el quitamiedos, trompeando y llevándonos un susto. 

La grúa recogió el coche y nosotros pudimos ir a Agramón gracias a los padres de Javi que se pasaron a por nosotros. Llegamos muy muy justos de hora y luego todo fueron prisas. Pero acabamos, 2º y 3º, con la sensación de no andar una mierda en bici, todo hay que decirlo. Después T3 en Albacete y regreso a Villafranca en tren, donde me recogió mi tío y me trajo de vuelta... 

Sé que son cosas que pasan, pero a veces me pregunto si no hay otro desgraciado al que le pasen...

domingo, 28 de junio de 2015

Aprendiendo a perder

Hay muchas veces en las que me paso de cabezón, y ayer fue una de ellas. Encajé un doloroso (no sé si más a nivel anímico o a nivel muscular) DNF en el regional de distancia Olímpica de Pareja, donde siempre se me ha dado bien (hasta ayer). 

Ahora, a vista pasada es muy fácil decir que me tenía que haber quedado en casa recuperando, pero claro, eso lo dices después, si te sale bien te callas como una perra y si te sale mal lo utilizas como excusa. Pues eso. 
Lo único que tenía claro al dejar la bici en boxes es que, o me salía una carrera de puta madre, o las iba a pasar putas. Por la puerta grande o por la de enfermería, como dicen los toreros. Y esta vez tocó la segunda. La probabilidad decía que pasaría eso, y pasó. "No estaba bien para correr"... pero aún así quería intentarlo.

Natación bastante buena, cortándome un poco gracias a los abrazos de los juncos de la isla pero enlazando finalmente con el grupo justo antes de salir del agua. Montarse en la bici y darse cuenta en el primer repecho que las piernas no van como deberían. Y que no eres capaz de recortar a tu amigo Ojalvo y eso que vas en modo flipatleta total (casco, ruedas y cabra). El calor te empieza a afectar y no hay manera de refrigerar el motor. Dosificas hasta el km20 y empiezas a apretar en el giro... y en el 25 empiezas a vomitar. La perspectiva cambia: "Aguanta y pierde lo mínimo posible, que estás corriendo bien". Pero ves gente pasar y, sencillamente, "no vas". Aguantas. Haces la transición y te pones a correr, vas pesado de patas pero regulando sabes que eres capaz de llegar a cabeza al final del 10k. Pasas los primeros 500m y has ganado 3 posiciones y tienes el top5 a 15" y recortando... y pasando el primer kilómetro te chascan los vastos internos.

Te paras a estirar pero se contraen más, no aguantas de pie y te caes al suelo. Imposible ponerse de pie. Pierdes 5' estirando y, de nuevo, intentas correr, imposible. Vuelves cojeando a meta... y sólo puedes animar a la gente, y ver cómo el bueno de Óscar ganaba su primer regional absoluto. ¡Grande bichillo!

Hasta ahí la crónica... aunque si explico la semana, quizás se vea mejor:

Lunes: Abrase post viaje de Pontevedra: Tri Sprint + Acuatlón. Natación suave.
Martes: Curro y sensaciones raras... por la noche fiebre. Natación medio y carrera suave.
Miércoles: Fiebre todo el día.  En blanco.
Jueves: Pasamos de la fiebre a la faringitis y la diarrea .Natación suave.
Viernes: Solo faringitis. Natación suave y bici alegre y corta.
Sábado: Petada muscular total.
Domingo: 2h de bici totalmente regenerativo sin poder ponerme de pie.

Ahora me queda decidir si hago Alcázar o directamente paso, me recupero bien y entreno para el Cto de España por Autonomías. Ávila creo que lo voy a descartar totalmente del calendario e iré de Coach. 

Toca reflexión y descanso.